NO OLVIDÉIS LA CRÍTICA DE LA PELÍCULA "BELLA".
Os pongo aquí una crítica positiva y otra negativa.
Crítica positiva.
Más bien película de profunda humanidad. Está claro que no cuenta con
gran despliegue de medios, ni efectos especiales impactantes...como
cualquier otro proyecto independiente "a contracorriente" que se precie.
¡Me ha encantado! Se nota que es la primera obra del director, y creo
que gana mucho en versión original. Pero sobretodo quedan los mil
detalles para "reposar" en casa, que la convierten en un maravilloso
relato.
No me extraña que haya ganado el Premio del Público en el Festival de
Toronto. A veces parece olvidarse que los que vamos al cine somos
"humanos", y apreciamos historias con auténtica base real. Y esto sin
caer en el empalago.
Afortunadamente no será habitual encontrar personas que hayan pasado por
la experiencia traumática del protagonista, pero sí es mucho más
cercano el peso de errores pasados, algunos de ellos quizá irreparables,
o el tener que afrontar solo situaciones que te superan y descubrir una
ayuda donde menos lo esperabas.
El tesoro de la película es la inyección de esperanza de la que todos
estamos tan necesitados. Y por ello merece la pena verla...¡y repetir
siempre que lo necesite!
Crítica negativa.
Se trata de una película sencilla de factura: tiene la frescura de un rodaje naturalista, a primera toma, con conversaciones aparentemente cotidianas. Esto está rodado con acierto y la interacción entre los intérpretes se consigue.
Sin embargo, se pierde el realismo cuando los hechos se presentan sumamente forzados por guión para que vayan en la dirección deseada:
el encuentro entre los dos protagonistas debería ser fortuito, pero no
es así. Es decir, que Jose salga tras Nina no se explica salvo por el
motivo de que es necesario para que la historia continúe. Él, sin ser
responsable de su situación y sin tener una especial amistad con ella,
arriesga su empleo para acompañarla durante un día sin rumbo concreto y
sin tener aparentemente ninguna solución que ofrecerle. Si él supiese
que con ese día le hace un gran favor, se entendería que lo que le
motiva es su enorme bondad y generosidad, pero en un principio no tiene
nada pensado. De hecho, el tag-line de la película habla de lo que puede
cambiar todo por un encuentro casual de un día… pero aquí no hay nada
casual.
La teórica naturalidad también desaparece cuando se mezcla con recursos muy convencionales, como flashbacks introducidos para explicar de la motivación del protagonista, que responde a los mayores tópicos psicológicos: como
él se siente culpable por haber atropellado a una niña, adopta otra. Si
no hubiese atropellado a nadie, se podría considerar un héroe por
adoptar a la niña, pero si sólo lo hace para aplacar su conciencia, está
siendo egoísta. No me parece mal a mí moralmente, únicamente digo que
la intención de los autores de presentar a un héroe se incumple cuando
él tiene motivos muy personales para hacer el bien.
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domingo, 29 de enero de 2017
TE AYUDO A DAR TU RESPUESTA PLANTEÁNDOTE ALGUNAS PREGUNTAS,
1. ¿Crees que el alcohol es siempre malo o solo en exceso?
2. ¿Consideras excesivo beber lo que bebe de media un asiduo al botellón?
3. ¿Crees que si se bebe moderadamente el botellón puede ser aceptable?
4. ¿Consideras ético el botellón cerca de un vecindario?
5. ¿Crees que la edad legal de consumo de alcohol, 18 años, es adecuada o la bajarías?
1. ¿Crees que el alcohol es siempre malo o solo en exceso?
2. ¿Consideras excesivo beber lo que bebe de media un asiduo al botellón?
3. ¿Crees que si se bebe moderadamente el botellón puede ser aceptable?
4. ¿Consideras ético el botellón cerca de un vecindario?
5. ¿Crees que la edad legal de consumo de alcohol, 18 años, es adecuada o la bajarías?
LEAMOS ALGO.
Esta actividad se realiza en lugares públicos, tales como parques o zonas abiertas de la calle, entre otros. En algunas ciudades, donde el botellón se ha centralizado en algún punto en concreto, se llegan a reunir miles de personas cada fin de semana, pasando estos lugares a ser comúnmente llamados botellódromos por los medios de comunicación. En otras, como en el caso de Madrid, la persecución ha llevado a realizar botellones en el metro, lo que los convierte en botellones itinerantes.
Para abaratar el coste de la bebida, se consume el alcohol en botellas y tetra brik
de aproximadamente un litro de capacidad, con hielo y vasos de
plástico, antes de dirigirse a pubs, discotecas o conciertos, locales
donde el precio de las bebidas suele ser considerablemente más caro.
Muchos jóvenes optan por la práctica del botellón para evitar el consumo del llamado garrafón, o alcohol adulterado.
El botellón se practica principalmente en España, sin apenas distinción alguna por regiones, aunque, dado que es una actividad realizada al aire libre, las condiciones meteorológicas son cruciales para la misma. También existe la tendencia, entre los abstemios, a acudir a estos lugares por la concentración de gente y con el fin de consumir refrescos, zumos y otras bebidas no alcohólicas, en lo que ellos mismos han venido a denominar botellón light o botellón sin.
En el norte de España existe una práctica que consiste en mezclar
bebidas en botellas vacías de refrescos y de agua, obteniendo sobre todo
calimocho.
En este caso no se utilizan vasos ni hielo, ya que cada persona tiene
su propia botella, generalmente de dos litros de capacidad, con la
mezcla hecha, de la cual bebe directamente. Esta costumbre es conocida
como hacer litros, litrar o echar los litros.
La práctica de botellones masivos dio lugar a cientos de
críticas por parte de las autoridades y principalmente de los padres y
madres de los implicados más jóvenes, así como también de los vecinos,
por el ruido producido hasta altas horas de la madrugada y la suciedad
generada. Asimismo, la pérdida de control inducida por la intoxicación
etílica y el contexto masivo llevaban asociados con frecuencia actos de vandalismo,
rotura de mobiliario urbano y peleas, además de frecuentes restos de
micciones en espacios públicos. Por otra parte, esta práctica contribuye
a adelantar la edad de inicio en el consumo de alcohol y de las
primeras borracheras entre los jóvenes.
Desde una filosofía distinta (sintetizada en el lema "que beban y se
emborrachen pero que no molesten"), otras Comunidades Autónomas han
puesto en marcha estrategias centradas en limitar las molestias a los
vecinos en vez de en reducir el consumo. Así, en el caso de Extremadura
se aprobó una Ley de Convivencia y Ocio (2003) que no persigue el
botellón, sino que regula dónde puede y dónde no puede hacerse, para
evitar conflictos, aunque persigue duramente la venta de alcohol a
menores o su consumo y se acompaña además de un programa de construcción
de Espacios de Creación Joven, como una alternativa de ocio nocturno
no basado en el consumo desmesurado de alcohol. Sin embargo, dichos
centros no se han construido o han tenido poco éxito y el control para
que los menores de edad no consuman alcohol no es operativo. Este mismo
modelo ha sido seguido por otros gobiernos locales o autonómicos, como Andalucía,
donde la Ley 7/2006, del 24 de octubre, sobre potestades
administrativas en materia de determinadas actividades de ocio en los
espacios abiertos de los municipios (conocida como ley antibotellón)
otorga facultades a los ayuntamientos para el control y la penalización
del fenómeno, y autoriza la creación de espacios específicos, conocidos
como botellódromos, siendo Córdoba
la primera ciudad en instalarlo, a mediados de 2005. En estas zonas se
pretende evitar molestias a los vecinos, compatibilizando presuntamente
el consumo masivo de alcohol con el descanso. Estas zonas ofrecen
elementos de higiene y seguridad no presentes en plazas y parques, como
urinarios públicos, suficientes contenedores de basura, o vigilancia de
quién compra alcohol (a fin de evitar que los menores tengan acceso al
mismo). Sin embargo, en muchas ocasiones, su uso en la práctica es
escaso, por encontrarse estos botellódromos en las afueras de la localidad, con mal acceso a pie.
La Comunidad Valenciana es la más estricta: prohíbe el consumo de cualquier tipo de bebida (incluyendo las no alcohólicas[cita requerida]) en las calles, a menos que sea en terrazas o lugares habilitados para dicha función, pudiendo sancionar con multas de hasta 301 euros
A través del correo electrónico se rivalizó para batir el récord de afluencia o de duración, convocándose espontáneamente en 20 capitales de provincias españolas como Madrid, Jaén, Barcelona, Teruel, Oviedo, Murcia, Vitoria, Málaga, Huelva, Córdoba y Granada, la mayoría de ellos el 17 de marzo.2
Los dispositivos policiales contra el botellón en ciudades como Salamanca o Barcelona provocaron conflictos entre jóvenes y los agentes de los cuerpos de seguridad. En Barcelona hubo 80 heridos y 54 detenidos,3 algunos condenados posteriormente por los tribunales por vandalismo y agresiones.4 Esto contrasta con lo sucedido en Granada, donde tuvo lugar un botellón autorizado y acondicionado por el ayuntamiento: unos 30 000 jóvenes, según la hora y las fuentes, se dieron cita para el botellón entre el mediodía y la madrugada del mismo día a pesar de la lluvia, y sin incidentes reseñables.
Durante la festividad local de Madrid se produjeron disturbios callejeros en la zona de copas de Malasaña a causa de la negativa a marcharse por parte de algunos grupos de jóvenes reunidos para realizar el botellón en la plaza del 2 de mayo.5 Según los críticos, la actuación policial fue realizada en contra de la ley ya que no existe regulación en caso de fiestas patronales o regionales, como fue el caso.
Esta actividad se realiza en lugares públicos, tales como parques o zonas abiertas de la calle, entre otros. En algunas ciudades, donde el botellón se ha centralizado en algún punto en concreto, se llegan a reunir miles de personas cada fin de semana, pasando estos lugares a ser comúnmente llamados botellódromos por los medios de comunicación. En otras, como en el caso de Madrid, la persecución ha llevado a realizar botellones en el metro, lo que los convierte en botellones itinerantes.
Vertiendo el calimocho a la botella.
El botellón se practica principalmente en España, sin apenas distinción alguna por regiones, aunque, dado que es una actividad realizada al aire libre, las condiciones meteorológicas son cruciales para la misma. También existe la tendencia, entre los abstemios, a acudir a estos lugares por la concentración de gente y con el fin de consumir refrescos, zumos y otras bebidas no alcohólicas, en lo que ellos mismos han venido a denominar botellón light o botellón sin.
Los dos ingredientes del botellón: bebida y lugares públicos.
La polémica
Envase del botellón en lugar público.
"Ley antibotellón"
Debido a los problemas sociales que generaban este tipo de actividades, el Ministro del Interior de España (de quien dependía entonces el Plan Nacional sobre Drogas) propuso en febrero de 2002 la conocida como ley antibotellón, que prohibía el consumo de bebidas alcohólicas en la calle y regulaba los horarios de venta y de promoción del alcohol. Ante las resistencias y críticas planteadas, esta ley no se aprobó, y, tras la siguiente remodelación ministerial, el gobierno socialista abandonó discretamente el proyecto. Sin embargo, diversas comunidades autónomas aprobaron regulaciones que iban en la misma dirección, especialmente en lo referido a limitar los horarios de venta de bebidas alcohólicas en comercios y el consumo de bebidas alcohólicas en la calle, como medida principal, con multas de 600 euros en Madrid, la Comunidad de Madrid, Castilla y León, Canarias, Comunidad Valenciana y el País Vasco.
Córdoba
La Comunidad Valenciana es la más estricta: prohíbe el consumo de cualquier tipo de bebida (incluyendo las no alcohólicas[cita requerida]) en las calles, a menos que sea en terrazas o lugares habilitados para dicha función, pudiendo sancionar con multas de hasta 301 euros
La competición de Macrobotellones de marzo de 2006
En la primavera de 2006, el 17 de marzo tuvo lugar el fenómeno conocido como macrobotellón. A través de Internet se lanzó una convocatoria para celebrar la "Fiesta de la Primavera" con un botellón masivo en la Avda. de María Cristina de Sevilla, al cual acudieron unas 5000 personas, lo cual fue considerado un récord de asistencia.A través del correo electrónico se rivalizó para batir el récord de afluencia o de duración, convocándose espontáneamente en 20 capitales de provincias españolas como Madrid, Jaén, Barcelona, Teruel, Oviedo, Murcia, Vitoria, Málaga, Huelva, Córdoba y Granada, la mayoría de ellos el 17 de marzo.2
Los dispositivos policiales contra el botellón en ciudades como Salamanca o Barcelona provocaron conflictos entre jóvenes y los agentes de los cuerpos de seguridad. En Barcelona hubo 80 heridos y 54 detenidos,3 algunos condenados posteriormente por los tribunales por vandalismo y agresiones.4 Esto contrasta con lo sucedido en Granada, donde tuvo lugar un botellón autorizado y acondicionado por el ayuntamiento: unos 30 000 jóvenes, según la hora y las fuentes, se dieron cita para el botellón entre el mediodía y la madrugada del mismo día a pesar de la lluvia, y sin incidentes reseñables.
Durante la festividad local de Madrid se produjeron disturbios callejeros en la zona de copas de Malasaña a causa de la negativa a marcharse por parte de algunos grupos de jóvenes reunidos para realizar el botellón en la plaza del 2 de mayo.5 Según los críticos, la actuación policial fue realizada en contra de la ley ya que no existe regulación en caso de fiestas patronales o regionales, como fue el caso.
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